La esencia de Guatemala la encuentras a las siete de la mañana caminando por sus calles vacias de turistas pero no de nativos, en sus mercados repletos de vegetales que no has visto en tu vida, en su cementerio medio indigena- medio cristiano y en sus mujeres lavando en el Lago. Por fin descubro que lo que hablan es Tjutzali, pero las palabras grupo, turista, años...las dicen en castellano, demasiado nuevas para su lengua milenaria.
Como no tengo mucho que hacer, me dirijo hacia el lago azul, cristalino y profundo que da vida a los pueblos mayas del Atitlan. Las mujeres se zambullen en sus aguas para lavar la ropa y despues su cuerpo. Y yo, sentada en una piedra con mi bikini blanco tengo la sensacion de ser ET.
Se que ellos estan acostumbrados a los turistas y ni siquiera se fijan en mi, pero yo no puedo dejar de mirar su tierra, su agua, sus nubes y a ellos, en esa mezcla de tradicion y globalizacion que acabara arrasandolos como la lava de sus volcanes.
El dia se acaba sin hacer nada, quizas sea mejor asi.
Como no tengo mucho que hacer, me dirijo hacia el lago azul, cristalino y profundo que da vida a los pueblos mayas del Atitlan. Las mujeres se zambullen en sus aguas para lavar la ropa y despues su cuerpo. Y yo, sentada en una piedra con mi bikini blanco tengo la sensacion de ser ET.
Se que ellos estan acostumbrados a los turistas y ni siquiera se fijan en mi, pero yo no puedo dejar de mirar su tierra, su agua, sus nubes y a ellos, en esa mezcla de tradicion y globalizacion que acabara arrasandolos como la lava de sus volcanes.
El dia se acaba sin hacer nada, quizas sea mejor asi.

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