sábado, 18 de febrero de 2012

Prohibido vender alcohol

Como todos me acojonan con el tema de los autobuses, ayer contrate una turoperadora para mi viaje a Panajachel (en el lago Atitlan), asi que hoy, a las nueve de la mañana me ha recogido una furgoneta blanca para llevarme a San Pedro de la Laguna y desde alli coger un barco para mi proximo destino. Sin embargo, una ven en San Pedro, decido quedarme.
San Pedro es uno de los quince pueblos que rodean el Lago Atitlan y es una pasada: Pequeñito, con calles adoquinadas y con una vista a la Laguna y a tres volvcanes que te hiela la respiracion. Sin embargo, despues de flipar durante varios minutos, vuelvo a la realidad y me dedico a resolver mis problemas logisticos.
Como casi siempre, lo primero que hago es buscar donde dormir. Tardo tres minutos. Es un hotelito con vistas a la laguna. Cama de matrimonio y baño privado. (Tampoco pienses que estoy en el Ritch, me ha costado cinco euros)
Lo segundo que hago, informarme de como llegar a Chichicastenango, ciudad donde se encuentra el mercado de artesania mas grande del mundo (a lo mejor exagero, lo tendria que mirar en san google, pero lo que si es verdad es que es grande de narices.) Pues bien, de nuevo contratiempos. "Imposible. Mañana no se viaja por el tema de las elecciones, ni transporte publico ni privado" A ver si va a ser verdad lo que me dijo Hugo...
No me preocuparia demasiado si no fuera por que el mercado solo lo ponen los domingos y los jueves, pero al fin y al cabo, no puedo hacer nada excepto planificar la ruta de otra manera y por supuesto, quedarme otro dia mas aqui.
Como ya tengo mis problemas logisticos resueltos, me pongo el bañador y me voy al lago directamente por el porton de mi hotelito. aprovecho el sol lo que puedo, porque se que por la tarde se pondra a llover como todos los dias, pero me canso de estar tumbada y decido darme una vuelta por el pueblo. Es asi como me doy cuenta de que aqui no habla español ni Dios. No se exactamente que lengua indigena es la que predomina en el lago, pero aparte de los numeros, que si los dicen en castellano, no entiendo ni papa.
Sigo paseando y veo una terraza que me llama a gritos. Me siento a tomarme una cervecita y conozco a Pablo, el camarero. Es un tio feliz y me da conversacion sin darme el coñazo.
Al cabo de un rato, llega la policia: le quieren multar por venderme alcohol. Al parecer, esta prohibido el dia antes de las elecciones (parece que durante los proximos dias toda la actividad social de Guatemala va a depender de esa falsa accion democratica que es meter un papel en una caja de plastico transparente).
Me marcho al hotel cuando comienza a llover. Descanso y leo hasta que empieza a anochecer y se despeja el cielo. Salgo a cenar y descubro que todo esta lleno de bares y garitos y comienzan a salir guiris por todas partes. Resulta que he venido a parar a un pueblo de hippies. Me encuentro a Pablo otra vez. Por la noche trabaja en otro bar y me dice que me quede a cenar. Por lo que me cuenta prepara unas brochetas buenisimas, asi que me quedo. Sentada junto al Lago escucho a Jimmy Hendrix y de fondo unos timbales. al cabo de un rato me hablan de una "Rave". Demasiado para mi. ¿Me estare haciendo mayor?
Me gusta mucho este sitio, pero de todas formas, sigo sin encontrar la esencia de Guatemala.

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